¿Cómo afrontar el paso del colegio a la universidad?

Comenzar una nueva etapa en cualquier momento de la vida siempre es un reto. Los cambios para el ser humano generan cierta incomodidad, temor e incertidumbre. Sin embargo, en la adaptabilidad y el aprendizaje está el secreto para que la aceptación de lo nuevo resulte satisfactoria y las dificultades que genera la transformación pasen casi desapercibidas.

 

Estar preparado para los cambios es lo recomendable, esto quiere decir que, en los meses previos al ingreso de la universidad, el estudiante puede organizarse para que su ingreso no resulte impactante. “Si el alumno puede ir a conocer su facultad, su campus universitario, salones, o tal vez hablar con otros estudiantes que estén allí presentes para hacer nuevos amigos, unos días antes del ingreso, hace el ambiente más amable para que se vaya acoplando y motivando con el nuevo ambiente”, dice la psicóloga Claudia Almanza.

 

Debes saber que, los horarios fijos escolares, la entrega de calificaciones, las reuniones de los maestros con los padres de familia, en este punto, ya no hacen falta. Ahora eres tú quien se encarga de responder por tus resultados y al final, tu mayor evaluador serás tú mismo. Se trata de responsabilizarte por tus cargas académicas, tus dificultades y resultados. “Es una etapa que si bien, para algunos, dependiendo de su nivel de madurez emocional, puede resultar más complicada que para otros, es una experiencia muy enriquecedora, ya que potencia la capacidad de independencia emocional de cada quien, al empezar a hacerse cargo de sí mismo”, añade la psicóloga.

 

Adaptarse a la universidad, como cualquier cambio, es un proceso que requiere tiempo y adaptación a los nuevos hábitos. El estilo de vida académico por su puesto, requiere más organización, más tiempo disponible, más estudio. Y claro, este nuevo periodo de tu vida, te pide abandonar la comodidad de lo conocido, para aventurarte a una nueva, pero productiva realidad, como es la vida universitaria.

Entonces, en vez de asustarte con el cambio o sentir nostalgia por la vida de bachiller y todos los recuerdos de infancia y adolescencia que se albergan en el colegio, por qué no disfrutar de esta nueva etapa en tu vida, que más adelante vas a extrañar y también la recordarás como una de los mejores en tu camino. “La idea es estar dispuesto a los cambios con todo lo que ello implica, incluso las emociones de incertidumbre y miedo que se pueden generar. Permitirse sentir eso también es sano. Aún así, tener la confianza que este es un paso necesario y que en poco tiempo quedará atrás, porque la adaptación viene rápidamente”, finaliza la psicóloga Claudia Almanza.